martes, 27 de enero de 2009

PEREGRINOS Y FORASTEROS




Leemos en la LM 7.2, el siguiente párrafo: "Cuando hablaba con sus hermanos acerca de la pobreza - que lo hacía a menudo -, les inculcaba aquellas palabras del Evangelio: las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el hijo del hombre no tiene dónde reclinar su cabeza. Por esta razón enseñaba a sus hermanos que las casa que edificasen fueran humildes, al estilo de los pobres; que no la habitasen como propietarios, sino como inquilinos, considerándose peregrinos y forasteros, pues constituye norma de los peregrinos - decía - ser alojados en casa ajena anhelar ardientemente la patria y pasar en paz de un lugar a otro".



En este pasaje de su vida, se nos describe palmariamente, cómo concebía San Francisco al "humus existencial" en la tierra: " Las zorras tienen madriguera, y las aves nidos ". Qué quiere decir esto? Quiere decir que las personas que, todavía, no han encontradpo a Dios, EL AMOR ENCARNADO, se apegan y se agarran a su ascendencia y a sus apegos tanto emocionales como de filiación, es decir, es el apego a todas sus raices. Este enraizamiento impide que la zorra corra veloz y que el pájaro vuele libre pues, ambas, estan atadas por el cordón umbilical a todas sus raices y a todos sus apegos. San Francisco continúa refiriendo el pasaje del Evangelio: " pero el hijo del hombre no tiene dónde reclinar su cabeza " . Esta frase - afirmativa - es contundente, plena e inmensamente profunda en su dimensión espiritual. El Hijo de Dios - ENCARNADO - fue engendrado para SACRAMENTAR la ALIANZA e UNIÓN con el humus existencial y, para ello, inicia su andadura en su creación sin "ARROPAMIENTOS" con sólo la "EXPERIENCIA NEUMATOLÓGICA Y CARISMÁTICA" que le va aportando LUZ a través de los "ojos espirituales del corazón" , fuerza y vigor, por el fuego del AMOR PNEUMATOLÓGICO: COMUNICACIÓN INTRATRINITARIA ENTRE EL PADRE Y EL HIJO.


Por esto escribirá en 1Regla 4-5: " Si alguien quiere venir a mí y no odia a padre y madre, mujer e hijos, hermanos y hermanas, y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío.Y: tgodo el que haya abandonado padre o madre, hermanos o hermanas, mujer e hijos, casas o campos, por mi causa, recibirá cien veces más y poseerá la vida eterna ".


Cada persona tiene una Alianza personal, genuina y con su propio código genético espiritual con su Esposo/esposa y, de acuerdo con esta Alianza-Boda, deberá desarrollarse su propia historia de fidelidad.


LEONE.






domingo, 25 de enero de 2009



De la Paráfrasis del Padre Nuestro, de San Francisco:



Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo: para que te amemos con todo el corazón, pensando siempre en ti; con toda el alma, deseándote siempre a ti; con toda la mente, dirigiendo todas nuestras intenciones a ti, buscando en todo tu honor; y con todas nuestras fuerzas, gastando todas nuestras fuerzas y los sentidos del alma y del cuerpo en servicio de tu amor y no en otra cosa; y para que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, atrayéndolos a todos a tu amor según nuestras fuerzas, alegrándonos del bien de los otros como del nuestro y compadeciéndolos en sus males y no dando a nadie ocasión alguna de tropiezo.

domingo, 18 de enero de 2009

TESTAMENTO DE SAN FRANCISCO - EJEMPLO -.



Testamento 20-22.
" Y yo trabajaba con mis manos, y quiero trabajar; y quiero firmemente que todos losotros hermanos trabajen en algún oficio compatible con la decencia. los que no saben, que lo aprendan, no por la codicia de recibir la paga del trabajo, sino por el ejemplo y para combatir la ociosidad ".
Como nos cuenta sus biógrafos, en especial el hermano León, todos los días se dedicaban a la oración y al trabajo manual para ahuyentar hasta la sombra de la ociosidad, enemiga del alma. ( AP 25 ).
Es imporantísimo, para conocer lo que pensaba Francisco de Asís sobre la ociosidad y las consecuencias de ésta, el leer, meditar y contemplar, con los ojos del corazón, no de la razón o de la conveniencia, lo que el hermano León nos cuenta que, en cierta ocasión, le dijo el Señor: " Me lamento de los hermanos " A lo que respondió el hermano León: " Por qué, Señor ? ", " Por tres razones - replicó el Señor -. Primeramente, porque no reconocen los beneficios que, como sabes, les otorgo con largueza cada día sin que siembren ni recojan. Después, porque pasan todo el día murmurando y sin hacer nada. Por último, porque con frecuencuencia se provocan mutuamente a la cólera y no se reconcilian ni perdonan las injurias que han recibido ".
LEONE.