domingo, 30 de noviembre de 2008

FRANCISCO DE ASÍS Y LA NAVIDAD











FRANCISCO DE ASÍS SIGUE SIENDO LUZ PARA EL MUNDO

" ... En todos los pobres vehía al hijo de la Señora pobre llevando desnudo en el corazón a quien ella llevaba desnudo en los brazos " ( 2 Cel 83 )

lunes, 24 de noviembre de 2008

Estilo de vida

Los quiso pobres, libres y alegres. No sabios sino testigos. No importaban los estudios, no se necesitaban bibliotecas, los títulos universitarios estaban de sobra; sólo el Evangelio , viviéndolo simplemente, plenamente, sin glosas, sin epiqueyas, sin interpretaciones ni exégesis. Este "estilo de vida" que le había revelado personalmente el Señor atrajo millares de hermanos al nuevo movimiento. Pero pronto en el movimiento franciscano nació, creció y dominó una gran corriente de hermanos que se avergonzaban de ser pobres, pequeñitos, menores , y querían imprimir rumbos distintos a la incipiente (ya numerosa) fraternidad.La corriente capitaneada por los sabios que habían ingresado en la Fraternidad y por el representante del santo Padre, alentaba criterios diametralmente opuestos los ideales y a la forma de vida Francisco.


  • Ellos decían: necesitamos sabios y bien preparados.
    Francisco respondía: necesitamos sencillos y humildes.
    Ellos exigían: títulos universitarios.
    Francisco contestaba: sólo el título de la pobreza.
    Ellos reclamaban: grandes casas para estudios.
    Francisco respondía: humildes chozas para "pasar" por el mundo.
  • Ellos afirmaban: la Iglesia necesita una poderosa y bien aceitada máquina de guerra contra los herejes y sarracenos.
  • Francisco respondía: la Iglesia necesita penitentesw y convertidos.

Ignacio Larrañaga

domingo, 23 de noviembre de 2008

IN MEMORIAM FR. THOMÁS GÁLVEZ OFM Conv.

Hoy, por medio del hermano Junípero que mora en la ciudad de San Francisco, he tenido conocimiento de la defunción de mi entrañable amigo y hermano en Cristo y San Francisco, Fr. THOMÁS GÁLVEZ, OFM Conventual, que sucedió el 13 de agosto del presente año al sufrir un infarto de miocardia. A Fr. Thomás lo conocí una Pascua del año 1.999, ahora hizo 9 años, y comenzamos una entrañable amistad provocada, sobre todo, pòr la pasión que ambos manifestábamos por todos los poros de nuestro cuerpo hacía el Santo de Asís: San Francisco. El, después de abandonar el Sacro Convento de Asís, después del Capítulo celebrado en la Provincia de España, estuvo destinado en Barcelona y ahora, hacía casi dos años que, de nuevo, volaba a sunuevo destino en la Curia de los frailes Conventuales en ROMA. Feliz por su destino pues, aparte del servicio que ebía prestar en la Casa Curial, tenía la suerte de estar cerca de su querido ASSISI, ciudad de la que estaba verdadermaente enamorado.Hace unos meses me escribio un email en el que me comunicaba que, al abandonar España para irse a Roma, había dejado la "Obra Magna" sobre la vida cronológica de el Santo de Asís en la casa editorial. Esta obra le había llevado más de quince años elaborarla y, la verdad, cualquier persona que se precie de ser franciscano o sentir simpatía por San Francisco, la debería no sólo esperar sino desear con verdadero anhelo pues la aportación de este frailecito, amante de San Francisco, a las Biografías del Santo puede ser no sólo enriquecedor sino, en algunos aspectos, totalmente inédito, debido a las circunstancias tan especiales que tuvo al haber vivdo en el Sacro Convento y haber tenido acceso a los archvios centenarios que se conservan entre sus vetustos muros.Desde aquí, amigo y hermano Fr. Thomás, no puedo más que felicitarte porque, al final, estarás con tus TRES GRANDES AMORES: JESÚS, LA VIRGEN Y EL SANTO DE ASÍS, que el día 4 de octubre pasado te debió llevar con todos ellos. Mi familia y yo, desde nuestra humilde condición de "humus existencial" , te pedimos que desde el CIELO, con mayúscula, nos bendigas y nos protejas en todo momento.

TU AMIGO,

LEONE.

viernes, 21 de noviembre de 2008

El orante de los caminos

Me gusta mucho contemplar a Francisco en aquellos momentos en que, hiciera frío o calor, lloviera o hiciera sol, se paraba por los caminos cuando se dirigía a algún sitio, para rezar las horas canónicas, o para contemplar.
Debía ser aquello todo un espectáculo: ver cómo un hombre pequeñito, enfermo, sucio, desarrapado... encontraba el momento que fuera para recordar al Amado de su alma. No era excusa el estar enfermo, el tiempo, o si llegaba tarde o temprano a su destino. Lo importante era rezar, estar con Cristo, recordarle, contemplarle, hablarle, hacerle el Primero en todos los momentos de su vida.
Me pregunto si nos damos cuenta de cuánto amaba este hombre, que no consideraba nada tan importante como a quien le había llamado a servir a los leprosos, predicar la Palabra, convivir con los más pobres e identificarse con ellos, ser signo del Reino, recordar al mundo que Cristo, Pobre y Crucificado, sigue llamando a los corazones.

jueves, 20 de noviembre de 2008

LA FRATERNIDAD

Dice San Lucas ( 8, 19 ) y concordantes sinópticos: " Entonces su madre y sus hermanos vinieron a él; pero no podían llegar hasta él por causa de la multitud. 8:20 Y se le avisó, diciendo: Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte. 8:21 El entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen", sin extenderse en un prolijo exordio Jesús sentencia sobre los verdaderos parientes que no son por la carne y la sangre sino por la "participación" en Cristo Resucitado. En otro pasaje del Evangelio de Lc ( 11:27 ) dice: "Mientras él decía estas cosas, una mujer de entre la multitud levantó la voz y le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste. 11:28 Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan". Jesús en ningún momento desprecia la maternidad de la Virgen María pero, en estas respuestas, está inmanente todo el gran misterio de la Creación, con mayúscula, y la soteriología cristiana, es decir, la participación en Cristo Resucitado, la identificación con Él y, como nos legó nuestro Padre San Francisco de Asís, el "ipse christus", es decir, como ya expusimos en otra meditación, no ya fue el otro Cristo sino que se identificó miméticamente y, hoy día lo expresaríamos, diciendo que llegó a tener el mismo ADN de Jesús-Cristo. Por esto, en su Testamento 14, dijo: "Y después que el Señor me dió hermanos, nadie me mostraba qué debía hacer, sino que el Altísimo mismo me reveló que debía vivir según la forma del santo Evangelio" .Es importantísimo fijar la atención en la frase en latín: " ipse Altissimus revelavit mihi" "el Altisimo mismo me reveló" y, en esta frase, que es un sonoro y valiente aldabonazo para aviso de teólogos, Francisco no dice, taimadamente, que no tuvo un sueño o que oyó una voz o que creía que Jesús le había dicho, sino, al contrario, es contundente al decir que fue Jesús mismo el que le dijo y, más que el verbo decir o comunicar, emplea un verbo que conlleva connotaciones encarnatorias y participación mistagogica ( guia, conducción al misterio ) por lo que Francisco de Asís nos dice que el Señor lo hizo partícipe de los misterios creacionales. Pero, aparte de esta puntualización, lo verdaderamente significativo y digno de destacar es que el don o gracia que Jesús le regala: los hermanos, lo vincula y lo enmarca dentro del "IPSE REVELAVIT MIHI", lo que quiere decir que los nuevos parientes de Francisco , hijos del Amor del Padre y del Hijo, son sus hermanos espirituales y por tanto se da cumplimiento a lo que Jesús dijo en su vida escatológica y que Lc y los otros sinópticos recogieron en sus Evangelios. Para poder incorporarnos a este mundo de participación carismática cojamos la epístola de Francisco: 2 CtaF, 48-54 y descubriremos una relación esponsal con el Señor que nos dará trascesdencia a todos los actos de nuestra vida. QUE EL SEÑOR OS BENDIGA Y OS GUARDE OS MUESTRE SU ROSTRO Y TENGA MISERICORDIA DE VOSOTROS.

LEONE